Detrás de cada plato hay una mochila invisible de agua: la que se usó para cultivar, criar, procesar y transportar los alimentos.
Con ayuda del departamento de ciencias hemos calculado la huella hídrica de una semana completa del menú del comedor.
La mochila invisible
El resultado sorprende: el plato más «caro» no fue el que esperábamos, y las legumbres ganan por goleada en la relación entre proteína y agua consumida.
El estudio completo, con las tablas por plato, se puede consultar al final del artículo. La cocina ya estudia introducir un segundo día semanal de legumbre.