Durante años nos repitieron que el deporte femenino no se televisaba porque «no interesaba». Esta temporada, los datos han desmontado la excusa.
Los partidos de la liga femenina baten récords de audiencia y los estadios cuelgan el cartel de entradas agotadas cada vez que se les da la oportunidad.
Los datos contra la excusa
Lo que no interesaba no era el deporte: era invertir en él. Sin horarios decentes, sin publicidad y sin retransmisiones, ningún producto funciona.
La próxima vez que alguien diga que «no interesa», pregúntale cuántos partidos ha podido ver. La respuesta suele ser la noticia.